DE LOS MALOS HÁBITOS
Este será mi diario anónimo de malos hábitos. No sé bien en que parará todo esto y tampoco me preocupa... ¿el cinismo es un mal hábito?
Los mal llamados "malos hábitos" no son tan malos como parecen. Tengo esa certeza. La vida sería sosa y hasta un poco insípida sin su embarrada "malhabitosa".
Les cuento. Tengo una lista interminable de malos hábitos (seguramente no menos que ustedes) y he decidido reconocerlos, desnudarlos, confesarme ante este teclado. Así que cada vez que encuentre uno, será expuesto.
Empecemos.
Esta mañana le dije a quien vive conmigo que necesito espacio, que me estoy asfixiando, que no puedo respirar. No dijo nada. Solo sus ojos fijos en mi cara y mi cara fija en el café.
Primer mal hábito: café con el estómago vacío.
Segundo mal hábito: no decir a tiempo, guardar las palabras hasta el límite, hasta el espanto...
Pasa que a veces soy el ogro, la bruja del cuento, jack el destripador, Cruela De'Vil... pero pasa también que los villanos tienen sus motivos.
No desglosaré por lo pronto.
Bienvenidos todos aquellos que tienen malos hábitos y más allá de lamentarse, lo disfrutan. También los culpígenos pueden comentar... me gusta la diversidad.
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